Despreocupándome
Juego terapéutico para enseñarle a los niños a identificar los distintos tipos de preocupaciones y adquirir herramientas eficaces para afrontar sus pensamientos catastróficos y predicciones negativas.
Cantidad de Jugadores
2-4Cantidad de Jugadores
Despreocupándome es un juego desarrollado para ser jugado por 2-4 personas
Edad
6 a 12Edad
Juego terapéutico para ser jugado con niños de 8 a 13 años
Tiempo de juego
30'Tiempo de juego
Flexible (permite adecuarlo según necesidad)
La preocupación es una respuesta natural, una manera de anticiparse y prepararse para afrontar un acontecimiento, cambio o desafío: ¿estoy preparado para esto? ¿qué ocurrirá? ¿qué necesito hacer para estar preparado? ¿cómo lo haré?
Sin embargo, para muchos niños constituye un estado frecuente e intenso incluso por sucesos mínimos, por situaciones cotidianas, temas familiares, tareas escolares, por el cumplimiento de los horarios, la salud, la aprobación social, sus capacidades personales…
Los niños que se preocupan demasiado se sienten cautivos de sus temores, se enredan una y otra vez en estos pensamientos, aumentan su auto-exigencia y se apegan a un “deber ser”; desarrollando frecuentemente conductas ineficaces de control y/o evasión que, lejos de aliviarlos, realimentan sus preocupaciones.
¿En qué consiste?
DESPREOCUPANDOME está diseñado como un divertido juego de cartas, donde cada participante deberá completar 1 de las 4 situaciones ilustradas con frases psicoeducativas, para ganar la partida.
Cada una de estas situaciones se compone de 6 cartas especiales, que se arman sobre la mesa como si fuera un rompecabezas. Mientras lo consigue, el jugador tendrá que ir desafiando las cartas de preocupaciones mediante diferentes estrategias.
Contiene un total de 56 cartas, divididas en: 24 cartas de Situaciones; 8 cartas de Pensamientos Enredados (con pensamientos preocupantes típicos); 16 cartas Despreocupándome que neutralizan las cartas de preocupaciones (con consignas para afrontar el pensamiento catastrófico); y 8 cartas Confío En Mí.


¿En qué se basa?
Se basa en un enfoque cognitivo-conductual; incorporando estrategias de reestructuración y defusión cognitiva.
A través de las cartas de pensamientos enredados, los niños pueden identificar el factor común que se encuentra en la base de las preocupaciones y darse cuenta de cómo estos pensamientos dan vueltas a los problemas sin terminar de resolverlos.
Mediante una dinámica amigable y divertida, ayuda a practicar estrategias de afrontamiento dirigidas a tolerar la ansiedad y distanciarse de los pensamientos negativos, desalienta las conductas de control externo y favorece una mayor seguridad en sí mismo.
Testimonios
Adquirí el juego “Autopista al buen humor” para trabajar el reconocimiento de la rigidez mental y fomentar la flexibilidad en mis pacientes y he obtenido los objetivos deseados. Las situaciones cotidianas presentadas a lo largo del juego, no solo resultan muy prácticas, sino que son divertidas y logran que los niños conecten muy fácilmente con el juego. Lo he utilizado también con los niños y sus padres, y me ha funcionado de maravilla, ya que los padres logran comprender cómo funciona la mente de los más pequeños. Los colores de la autopista, y el cambio de personaje, son aspectos clave para explicar cómo funciona la mente. Solo palabras halagadoras hacia este material. Contribuye a alcanzar los objetivos terapéuticos de forma más sencilla y práctica.